A veces pienso mientras viajo que las ciudades tienen las mismas características que las personas. No sólo una edad, sino también un color, un olor típico, una o varias vestimentas, un estado de ánimo. Muchas son tímidas y silenciosas y otras, arrolladoras. Unas tienen poco para mostrar, pero la mayoría son multifacéticas.
Desde hace unos días también he empezado a pensar que a cada ciudad, como a cada persona, hay que observarla de manera diferente: mientras en unas lo fascinante está en el suelo, en las huellas que han quedado marcadas con el tiempo, en otras lo maravilloso se encuentra levantando la mirada, mirando hacia el cielo.
| Una rosa no tan roja |
Todavía recuerdo cuando estuve en Sarajevo y pasé los días revisando cada uno de mis pasos hasta que hallé una de las famosas "rosas" de la ciudad. Se trata de las marcas dejadas por el golpe de los morteros contra el suelo durante el sitio que devastó esta joya de los Balcanes, una huella en forma de flor que los habitantes pintaron de rojo para no olvidar (lean acá mi crónica de Sarajevo, publicada en la revista Don Juan).
Y pienso en Wrocław, mi ciudad polaca, con su atracción principal: los enanos metálicos que representan todo tipo de actividades y que son un recordatorio de la época comunista (pueden leer la historia completa de los enanos acá).
Pero Nueva York es distinta: el atractivo de esta metrópolis se encuentra apenas uno levanta la mirada. Porque mientras los suelos están sucios y de las alcantarillas salen vapores fétidos, sus rascacielos infinitos son un aviso no sólo de su poderío, sino también de su belleza.
Observar el cielo tiene un efecto doble cuando se trata de Nueva York (y aun más cuando se trata de una zona como la de las desaparecidas Torres Gemelas): cada edificio es un recordatorio del ingenio humano y, a la vez, cada edificio es un recordatorio de la pequeñez humana. Somos minúsculos ante algo que hicimos inmenso.
| En Wroclaw |
Fue precisamente mientras miraba al cielo para ver todos los techos distintos ante el telón de fondo que -afortunadamente- casi siempre fue azul, cuando empecé a darle un sentido a Nueva York, como si fuera una persona.
Puede ser una mujer olorosa, sobre todo cuando se quita sus tacones y quedan sus pies al descubierto, pero su figura es alta e imponente. Sus modales pueden no ser siempre los más correctos: es a veces agresiva y otras veces, altanera y arrolladora. Tras cada una de sus curvas aparece una mujer completamente distinta, pero en su cuerpo también permanece (y se nota) la cicatriz de una tragedia reciente que la sacudió para siempre.
| Uno de los techos de NY |
Y es inmensamente bella, tanto que todos los sentidos se ponen alerta ante su presencia, e inmensamente profunda, tanto que siempre queda la idea en el aire de que tiene más capas para mostrar que las que permite en la superficie.
Por esto último, por esa idea misteriosa de que Nueva York no se acaba con la primera visita, así como una mujer bella no se debe juzgar sólo con la primera impresión, ya tomé la decisión de volver. Siento que debo verla de nuevo, una y otra vez, para seguirla descubriendo.
¿Habré sucumbido ya al influjo de esta mujer bella?
| Y hablando de mujeres bellas... |
Thomas, cómo es hacer turismo por EEUU? Los viajes que leíamos en tu blog antes eran mayoritariamente europeos y ahora ya van varios sobre tu nuevo país... Qué diferencias hay como viajero? Qué caracteriza a estos nuevos destinos? No sé, me dio curiosidad saber si pueden hacerse algunas generalizaciones al respecto.
ResponderEliminarI will comment in English.
ResponderEliminarThis was a beautiful telling of your observations of cities you've met. You are right in that NY has many layers that are not so easily seen but take time, even adventure to discover.
I am glad that you will be back here, as I'm sure there are still many New Yorks for you to meet.
Great writing as always, Thomas.
p.s. "Cities have sexes: London is a man, Paris a woman, and New York a well-adjusted transsexual". Angela Carter, Expletives Deleted: Selected Writings (1992)
Great quote, Magda! Thanks a lot for sharing! See you again soon, hopefully in NY!
EliminarGracias, Juan, por el comentario. Es una buena pregunta, ¿sabes? Voy a pensar sobre el tema para escribir sobre eso...
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ResponderEliminarThis was a beautiful telling of your observations of cities you've met. You are right in that NY has many layers that are not so easily seen but take time, even adventure to discover.
I am glad that you will be back here, as I'm sure there are still many New Yorks for you to meet.
Great writing as always, Thomas.
p.s. "Cities have sexes: London is a man, Paris a woman, and New York a well-adjusted transsexual". Angela Carter, Expletives Deleted: Selected Writings (1992)
De las cosas que más he disfrutado leer.. sobretodo porque ahora entiendes mi enamoramiento por esta ciudad...
ResponderEliminarPS: Mi lugar favorito: una banquita, frente a unas water lilies, de un señor llamado Monet